jueves, 25 de agosto de 2011

Gracias Steve



Es difícil  invocar las palabras apropiadas para estar al nivel del acontecimiento que nos cayó ayer con algo de sorpresa a la comunidad de Apple. Steve Jobs ya no está a cargo de Apple y su dimisión del cargo de CEO, aunque ya se veía venir, ha reverberado en la industria (y en los medios) como ninguna noticia que haya visto antes. Ya tendremos tiempo en las siguientes horas y días para discutir la sucesión y el futuro de Apple (resumen: no hay porqué preocuparse). Pero antes de mirar adelante y avanzar, creo, siento necesario el mirar atrás y dedicarle unas palabras de reconocimiento al hombre que ha influido más que nadie en mi vida y en la de tantos usuarios de productos de la compañía de Cupertino.

El problema es que en tan sólo unas horas de haber sido anunciada su renuncia ya se han escrito miles de artículos, reflexiones y pensamientos acerca de Steve, por lo que encontrar algo que escribir que sea original resulta en un ejercicio en la futilidad. Por un lado hay palabras de admiración, por otro de ánimo, y todo matizado con un tinte de nostalgia. Pero más alla que cualquier cosa, hay un sentimiento de profunda gratitud y de buenos deseos que necesito transmitir (si ustedes nuestros lectores me lo permiten) de parte de toda la Comunidad de Apple en nuestro país.

Steve: 
Gracias por exigir siempre perfección en todos y cada uno de los productos de Apple y por pensarlos siempre para hacerlos no sólo estéticos, sino fáciles de usar. Gracias por la Mac, el iPhone y el iPad, ejemplos perfectos de una visión impecable que por sobre todas las cosas, como tú mismo lo dijeras tantas veces, buscaba continuamente crear los mejores productos "para la gente". 
Gracias por el fenómeno de las aplicaciones móviles, que junto con los dispositivos en que se albergan han cambiado radicalmente el panorama de la tecnología a nivel mundial. Gracias por inspirar a desarrolladores y competidores por igual. 
Gracias por hacer accesible (y entendible) para todos la más alta tecnología, logrando que nos concentremos en lo que puede hacer y no en la memoria y el silicon que la hace andar. Gracias por poner el Internet en las palmas de nuestras manos y hacer que sea más que nunca una parte integral de nuestras vidas. 
Gracias por tu mayor creación, Apple en sí, y por institucionalizar tus ideas y tu forma de trabajo para que Apple pueda seguir adelante después de tu tiempo. 
Una de las centenares de frases célebres que nos regalaste a lo largo de los años no fue una lección, sino más bien un deseo: "Quiero dejar una marca en el universo" 
Tarea cumplida.